1/9/14

Niños deportados son reclutados por el Cartel del Golfo en México y por Maras de Centroamerica: Padre Alejandro Solalinde.




 El coordinador del Albergue “Hermanos en el Camino”, Alejandro Solalinde Guerra, alertó el endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno Estados Unidos y México, arroja a la infancia al reclutamiento de las maras en Centroamérica y de los cárteles que operan en el país.
Así, lejos de detener los flujos migratorios de niños, niñas y adolescentes que buscan llegar a Estados Unidos, en busca del llamado sueño americano y del reencuentro con sus familiares, su futuro es fatal.
De acuerdo al sacerdote, las políticas migratorias que infructuosamente buscan detener la crisis humanitaria de centro, sur y Sudamérica, al estar elaboradas desde el escritorio, están fracasando y creando un problema mayor al engrosar las filas de grupos criminales.
"Los están captando. Centroamérica no tiene programas para atender la problemática ni tiene infraestructura. México lo tiene pero no tiene voluntad política, ¿entonces qué está pasando?, que están cayendo de pechito a los cárteles", declaró.
Solalinde Guerra, refirió que la gran movilidad de las y los migrantes, así como la presencia de los cárteles del crimen en todo el país y fuera de México, no hay un lugar seguro para las niñas, niños y adolescentes quienes sólo aspiran a una mejor calidad de vida o reunirse con su padre y madre.
"Es algo muy fuerte que me duele mucho decir. Estados Unidos los esta expulsando por una parte, pero en México, las personas que han pasado y que están llegando a Centroamérica, una parte considerable los están reclutando las maras, tanto la 13 como la 18, pero los que han logrado rebotarse a México están siendo recibidos en el cártel del Golfo", reveló.
Consideró entonces que las opciones de solución a la migración infantil son a largo plazo la educación en una cultura de derechos humanos y la dignidad de la persona.
Mientras que a corto plazo, un presidente "preparado, inteligente, consciente, un presidente que tuviera una visión de estado, ese amor al ser humanos, que oyera, escuchara y fuera colega del pueblo. Así pudiéramos decir vengan, platiquemos que hacer y entre todos componer la cuestión de los migrantes y de país", declaró.
Lamentó que al momento el gobierno mexicano sólo ha aplicado recursos para cambiar la imagen del país al exterior, aunque al interior persista la problemática que violenta los derechos humanos de las y los migrantes en general.
Para el defensor de derechos humanos, imprimir velocidad a la "Bestia" - el tren - para evitar que las y los migrantes trepen y crucen el país, va a acrecentar la explotación de las personas centroamericanos.
"El gobierno puede decir: sabes que te ordenamos que aumentes la velocidad. El maquinista va a decir que la va a aumentar pero más adelante la va bajar porque también el maquinista está acostumbrado  a pedir dinero y no está dispuesto a perder dinero que le está llegando constantemente en volumen", cuestionó.
Lo mismo, acusó que la Policía Federal, no esta dispuesta a perder la oportunidad de sacar dinero. "Los agentes de migración tampoco van a perder. La velocidad es cosa menor", asestó.
En medio de esa problemática social, Solalinde Guerra, aseguró que no teme ser asesinado por hacer ese tipo de declaraciones que trastocan intereses de grupos criminales, criticas al gobierno y políticos.
"Me daría vergüenza conservar mi vida callando la verdad, eso sí me daría vergüenza. Como esta México y todavía callar, eso sí sería un crimen. Al precio que sea voy a seguir siendo el mismo. Me encantaría, a veces sueño que el gobierno me llama y me dice: la neta ya nos esta doblegando y sí somos corruptos pero vamos a comenzar de manera distinta, pero esto no va a suceder", se sinceró.