13/3/12

Elba E. Gordillo molesta y lanza amenazas veladas,



Se desmiente en lo que declaro en el documental "De Panzazo".

Katia D'Artigues
Elba Esther Gordillo está molesta. Se nota en el tono de su voz y más aún… en sus no tan veladas amenazas. 



En la primera larga entrevista que da tras el estreno del documental “De Panzazo” de Juan Carlos Rulfo y Carlos Loret de Mola, “La Maestra”, como siempre, da nota. Parte de la conversación fue publicada el fin de semana en “El País” y la otra revelada apenas anoche en el noticiario de Salvador Camarena en W Radio.

La mandamás del sindicato magisterial acusa a Televisa (a quien responsabiliza del documental) de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en la propia. Se sigue negando —por cálculo político— a decir cuánto recibe su sindicato por cuotas de maestros y dice que el número de docentes sí está disponible… pero sólo a las autoridades porque a ella no le corresponde decirlo.
 Como sea aventura una cifra: Un millón 175 mil 530 en educación básica. 
Y que el SNTE tiene un millón 300 mil agremiados.
 Y ah, que ella no es dueña de Nueva Alianza, sólo simpatiza con el partido que ayudó a fundar. “De ahí a que sea la dueña, de veras, es un exceso”, asegura.


Defiende amorosamente a su hija, Mónica Arriola, secretaria general del Panal. 
Comenta que estaba fuera de México cuando Mónica redactó la carta en respuesta a Denise Dresser, quien —en broma, dijo luego— pidió su muerte en su próxima cirugía plástica… Contrario a lo que dijo en “De Panzazo” dice que no hay venta de plazas. Aunque… “no se puede decir total y radicalmente no”.

Y viene la amenaza: “¿Saben qué es lo que no han entendido?, perdón que alce un poco la voz… que el SNTE no es sólo una organización que defiende sus intereses, también es un garante de estabilidad política. Nada me costaría pedir a los maestros que salieran a la calle”.

Oops. Y más allá, que tiene, digamos, su “guardadito”:


— No hacemos públicas (las cuentas) por estrategia política. El SNTE no tiene derecho a la huelga por ser un servicio público. El día que el sindicato quisiera tener una acción de presión fuerte, estamos ante un gran dilema. Nos suspenden los sueldos, no somos libres sindicalmente hablando. Tenemos que tener una caja de resistencia. Sólo contamos con nuestro patrimonio.

Pero más allá estÁ la revelación personal, esa que nunca falta en ella. Que fue a ver la película “La Dama de Hierro” y se identificó, pero que ella ha pagado los costos con su salud:


— Si alguien cree que estoy en un lecho de rosas, se equivoca, aquí se duerme poco, y se tiene que tener, no la piel dura, una vida espiritual muy sólida. Sí queda mucha “Maestra” por delante, hay fortaleza y convicción (…) No soy una supermujer, soy una mujer que lucha por lo que cree.